Diario Acuícola
Por Eva Rocha , 24 de agosto de 2021

Investigación corrobora los efectos nocivos del calentamiento global en peces

  Atención: esta noticia fue publicada hace más de 11 meses
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Actualmente el planeta se está calentando de una manera nunca observada por el ser humano. 

Según el reciente informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático: “Los científicos están observando cambios en el clima de la Tierra en todas las regiones y en el sistema climático en su conjunto. Muchos de los cambios observados en el clima no tienen precedentes en miles, sino en cientos de miles de años, y algunos de los cambios que ya se están produciendo, como el aumento continuo del nivel del mar, no se podrán revertir hasta dentro de varios siglos o milenios”.

Y lo que ocurre con los cambios de temperatura en el océano ha sido una gran preocupación, porque desde hace 150 000 años estas variaciones han influido en el tamaño, la dispersión y la tasa de especiación de peces del orden de los Clupeiformes, entre las que se encuentran especies como las sardinas, arenques y anchovetas. Todas de gran importancia comercial a nivel pesquero. 

Así lo que reveló un reciente estudio, realizado por científicos nacionales de distintas universidades y publicado en la revista Nature Climate Change, cuya realización estuvo motivada por la velocidad con la que avanza el cambio climático. 

A través de modelos estadísticos, que permiten realizar inferencias de características que existieron en el pasado, los investigadores hicieron una retrospectiva para conocer cómo ha cambiado la temperatura del ambiente de estos peces en el pasado, en una escala geológica de hace 150 millones de años.

“Quisimos estudiar cuál sería el efecto de este aumento de temperatura y de este rápido aumento de la temperatura sobre los peces, tomando en cuenta que la temperatura es el principal factor que afecta la fisiología del organismo, su sobrevivencia y muchas otras características, que permiten a todos los seres que están en el planeta mantenerse vivos”, dice el Dr. Jorge Avaria-Llautureo, del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), y quien lideró la investigación.

“Las especies necesitan de cierto rango de temperatura para mantenerse vivas —explica Avaria—, por eso es importante saber qué pasa ahora, qué pasaría y qué podría determinar este rápido aumento de temperatura, producto del calentamiento global”.

Y para los científicos los resultados fueron sorprendentes. 

Peces más pequeños

En primer lugar, corroboraron un fenómeno que hace mucho tiempo se venía observando y es que los peces cada vez que experimentan temperaturas altas van disminuyendo su talla, es decir, se hacen más pequeños, como un mecanismo de adaptación y sobrevivencia al aumento de altas temperaturas. 

En segundo lugar, descubrieron que dicha disminución en el tamaño de los peces disminuye directamente su capacidad migratoria, afectando su capacidad de nadar para desplazarse a grandes distancias y la velocidad del desplazamiento histórico.

En tercer lugar, y como en una cadena de consecuencias del cambio evolutivo de un rasgo fundamental como el tamaño corporal, al verse afectada su migración, se ve también mermada la tasa de especiación, que es la capacidad de generar nuevas especies. Esta característica muy propia de los seres vivos, los cuales a medida que se desplazaron a nuevas áreas geográficas también diversificaron, en términos evolutivos es lo que ha permitido a las especies del planeta Tierra aumentar su biodiversidad a partir de un ancestro común que existió hace miles de millones de años.

Las especies de pequeño tamaño, como las sardinas, los arenques y las anchovetas, están presentes en diversos puntos del planeta, lo que permite sacar esta fotografía en el tiempo, observando empíricamente lo que ha ocurrido en nuestro planeta, para luego proyectarlo hacia las consecuencias actuales y futuras de los cambios ambientales globales. 

“Son peces de importancia económica, especies que tienen un rol importante en la cadena trófica en el ambiente marino — explica el Dr. Cristian Canales-Aguirre, investigador del Centro i~mar de la Universidad de Los Lagos y co-autor del trabajo—. Este cambio climático que hace evolucionar a estas especies a un tamaño más pequeño, que reduce su capacidad de desplazamiento y su capacidad de especiación, en un futuro podría traducirse en un colapso, ya que se trata especies de importancia comercial, lo que podría ocasionar un impacto en la seguridad alimentaria que hay detrás”.

Una cadena en peligro

Y el científico advierte que si océanos se calientan, este grupo de peces no podrá adaptarse y hacer frente a estos cambios radicales y rápidos que están pasando, por lo que sería como si una cadena se rompiera.

“Si bien las sardinas o las anchovetas no tienen un impacto directo en el día a día de las personas en algunos lugares, pero sí va a afectar a los depredadores que se comen a esas especies, perjudicando la seguridad alimentaria, porque muchas especies que comemos podrían ser cada vez más escasas y potencialmente dejar de existir en las próximas décadas. Si pensamos en un escenario muy negativo donde este calentamiento global siga aumentando. Si ya estamos en 1,5 grados y donde los modelos hablan hasta 2 o más grados, si no se toman acciones concretas, las proyecciones hacia el futuro son muy preocupantes”, dice el Dr. Canales.

A partir de todos estos resultados, aumentan las interrogantes acerca de lo que podría ocurrir con éstas y otras especies del planeta si la temperatura sigue aumentando producto del cambio climático, de origen antrópico. 

El Dr. Cristián E. Hernández, por su parte, asegura que las consecuencias del cambio histórico y de las temperaturas globales sobre el tamaño corporal de los peces, sus capacidades migratorias y su diversificación —como se demuestran en la investigación— podrían tener un efecto aún más rápido en la biodiversidad en general, “debido a los efectos sinérgicos de otras variables que han repercutido fuertemente en los peces, como es la sobreexplotación de los tamaños corporales más grandes y la falta de manejo basado en consecuencias evolutivas de corto y largo plazo”.

“Una de las grandes interrogantes y preocupaciones es que, a través del tiempo, como especies hemos podido sobrevivir al cambio climático. Sin embargo, la velocidad a la que cambió la temperatura en el pasado es mucho más baja qué la velocidad a la que está cambiando la temperatura actualmente producto del hombre”, agrega el Dr. Avaria-Llautureo.

“En ese escenario, probablemente, los peces no tendrán un repertorio para poder adaptarse a los nuevos cambios que están ocurriendo. Esto abre muchas interrogantes acerca del cambio climático y sus consecuencias en el planeta, ya que se debe considerar que toda la vida en la Tierra es como una red que interactúa, es decir, todos los seres vivos dependen de otros ya sea por alimentación o por un sistema de cooperación, entre otros.  Entonces, si algún grupo de especies peligra también pone en riesgo a todos seres que interactúan y dependen de él”, finalizó.

El estudio está disponible (en inglés) en el siguiente enlace:

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